Recitado a la Casa cuenya
En lo profundo de mi memoria, se encuentra una casa vieja con sus galerías adornadas por recuerdos. Cada rincón respira historias de alegrías y tristezas, entrelazadas como hilos que tejen el tapiz de mi pasado.
Las galerías, testigos silenciosos de innumerables momentos, cobijan recuerdos que se deslizan por sus corredores como fantasmas del tiempo. En cada paso, puedo sentir la nostalgia flotando en el aire.
Las paredes desgastadas por el paso de los años guardan las huellas de risas y lágrimas, de abrazos y despedidas. Cada grieta cuenta una historia, cada mancha en la pintura es un recordatorio de la vida que ha transcurrido entre sus muros.
En la sala principal, el eco de risas llena el espacio, mientras las sombras danzan al compás de los recuerdos. En la cocina, el aroma de las comidas caseras se entrelaza con el sabor de las conversaciones familiares, creando un cálido abrazo de nostalgia.
En los dormitorios, las camas sin tender y los.cuadros de mí abuela , evocan noches de sueños y amores perdidos. Las lágrimas derramadas en la penumbra se funden con los rayos de sol que se cuelan por la ventana , recordándome que la tristeza también es parte de la vida.
Pero no todo es melancolía en esta casa vieja. En cada rincón, se esconden destellos de alegría que iluminan el pasado. Los cumpleaños y casamientos celebrados en el patio trasero, las fiestas llenas de música y baile, las tardes de juegos con los amigos , mí Karting y mí bicicleta sin cubiertas alrededor de la galería , las mejores paltas de Tucumán y la pileta helada . Estos momentos de felicidad se aferran a las paredes, negándose a desvanecerse.
La casa vieja con sus galerías es un tesoro de recuerdos, un libro abierto que narra historias. Aunque el tiempo haya dejado su marca, su espíritu vive en cada esquina. Y mientras camine por sus galerías , siempre encontraré consuelo en los recuerdos, en las alegrías y en las tristezas
Escrito por Isaías cuenya
Comentarios
Publicar un comentario